Las estrellas siempre salen.
Las estrellas siempre salen aunque no podamos verlas. ¿Por qué cuesta tan poco decir las cosas feas y cuesta tanto decir te quiero, oye quiero conocerte, me gustas, te admiro y demás adjetivos positivos? Estamos tan acostumbrados a que nos digan lo que hacemos mal, a que nos critiquen, que cuando nos dicen algo bonito se nos saltan hasta las lágrimas cuando debería de ser lo más normal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias.